Chicles en vía pública, gran foco de infección : Gumpak, Mochilas autónomas para la eliminación de chicles (Distribuidor exclusivo para España y Portugal)

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La Jornada,
11/09/2012

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Cada chicle masticado y arrojado a la vía pública es un foco de contaminación, ya que contiene los microorganismos que tiene la propia persona que lo masticó, es decir, si ésta padece tuberculosis, salmonelosis o un estafilococo, al desecharlo en el piso esas bacterias se esparcirán en el aire, asimismo será un acumulador del polvo, la tierra y la inmundicia de la ciudad, señaló Víctor Calderón Salinas, especialista del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav).

Una goma de mascar en la calle, dijo, es un gran foco de infección y un riesgo para la salud de los ciudadanos, ya que puede albergar hasta 10 mil bacterias y hongos recogidos del medio ambiente en que se encuentra.

El especialista del Departamento de Bioquímica del Cinvestav, aseguró que la situación es preocupante, por ejemplo, informó que el 20 por ciento de la superficie del Centro Histórico, está cubierta de gomas de mascar y a pesar de que existen especial para desintegrar y removerlos del suelo “la cantidad supera el presupuesto para el mantenimiento de las máquinas y la velocidad con la que se vuelve a llenar de chicles la calle, no permite ver avances.

“Cabe mencionar que un chicle cuesta 25 centavos, y eliminarlo del piso cuesta 75 centavos”.Al respecto, aconsejó a los habitantes y asiduos a las gomas de mascar evitar arrojarlos al piso y por el contrario envolverlos en ua servilleta o en su propia envoltura y posteriormente depositarlo en un contenedor de basura.

Para concientizar a la población sobre “los peligros” de arrojar o pegar los cicles a la vía, Calderón Salinas explicó que científicos del Laboratorio de Bioquímica Médica, del departamento de Química del Cinvestav y artistas del colectivo Arte Tres montaron la exposición “Chicle y pega”, para presentar a la población este fenómeno desde el punto de vista científico y artístico.

“Más allá del riesgo sanitario, los chicles también simbolizan un hábito de consumo y desecho; son objetos que modifican visual y estéticamente la ciudad.

Para la exposición trabajamos cerca de cuatro meses con el colectivo, donde la parte de reflexión artística era la reconstrucción de los chicles como fósiles urbanos y mostrarlos como una constelación en el piso de la Ciudad; y nuestra aportación desde la ciencia fue analizar los contaminantes, la composición microbiológica de los chicles” añadió el especialista. La exposición permanecerá hasta el 30 de septiembre en el espacio Cultural de Casa Vecina, ubicada en el Centro Histórico de la Ciudad de México.